17 de Marzo de 2017

10 Tips a la hora de seguir la dieta en cualquier restaurante.

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Dejar de salir a cenar con amigos porque estamos a dieta o queremos mantener la línea no es la solución. Las cartas de los restaurantes se han renovado y contienen muchos platos que no son bombas calóricas, que son ligeros y, sobre todo, son deliciosos.

 

 

 

Muchos incluso cuentan con una sección especial de platos light o vegetarianos apta para los que estén haciendo una dieta. El truco está en identificarlos y tener la fuerza de voluntad suficiente para relegar una hamburguesa con papas fritas a segundo plano. 

1. Agua para saciar el apetito
El agua es la bebida más natural y saludable que existe, de eso no hay duda. Además, nos puede ayudar a evitar que comamos más de la cuenta porque llena el estómago. Antes de que te llegue el plato bebe un vaso de agua a pequeños sorbos. Así, cuando te traigan la comida ya no tendrás tanta hambre y comerás menos.

2. Evita el pan
Es normal que mientras esperas a que te traigan el plato que has elegido te entren ganas de picotear un poco de pan. Y es que, parece que la panera te está mirando. Además, en muchos restaurantes ofrecen manteca o aceite de oliva para combinar... Aunque sea complicado intenta no ingerir pan antes de comer si estás a dieta. Piensa que son calorías que no necesitas y lo único que van a hacer es evitar que pierdas peso.

3. Concéntrate en el plato principal
Aunque salgas a cenar no se te puede olvidar que estás a dieta así que deberías elegir sólo un plato principal y olvidarte del postre y de los entrantes. Porque aunque el entrante sea una ensalada o una sopa contiene calorías. Concéntrate en el plato principal y elige uno que te sacie y que te apetezca.

4. Nada de empanados
No hay duda de que los filetes empanados, las croquetas o la tempura de verduras son deliciosos pero el contenido calórico de estas recetas es muy alto. Por este motivo, en la mayoría de las dietas el empanado no está permitido porque contiene mucha grasa. Un ejemplo: un filete de 150 gramos contiene más o menos 210 calorías; si lo empanas, añades 140 calorías. En este sentido, también tienes que evitar los fritos.Pide platos cocinados al vapor, a la plancha o al horno. El aporte calórico será mucho menor.

5. Evita también las salsas
Abusar de ellas no es saludable porque tienen un alto contenido de grasa.Si vas a un restaurante italiano no pidas espaguetis carbonara y pedi unos con salsa de tomate natural.

6. Una porción más pequeña
Si existe la opción de pedir una ración más pequeña no lo dudes y evita llenarte de calorías de más que no necesitas. No pasa nada si te saltas la dieta un poco, ¡pero en pequeñas cantidades!

7. Cuidado con el aderezo
La oferta de ensaladas es muy amplia. De hecho, hoy en día las cartas de muchos restaurantes incluyen una sección exclusiva dedicada a este entrante. Pero no te creas que porque el ingrediente principal sea la lechuga estos platos no contienen calorías. Al contrario, entre las salsas, el queso y demás complementos muchas ensaladas tienen más calorías que un bife con papas fritas.
Nuestro consejo: asegúrate de el aderezo que va incluido con tu ensalada y si ves que va a contener muchas calorías pide que no te lo sirvan. El aceite de oliva y el vinagre son el mejor aliño para la ensalada.

8. ¿Y qué pasa con los gratinados?
Un plato de lasaña o unos canelones gratinados son un capricho culinario auténtico. Pero da igual que sean de verduras o de carne porque son verdaderas bombas calóricas.Además, muchas veces se espolvorean con mucho queso rallado aumentando aún más el aporte calórico.

9. Elige bien el tipo de restaurante
Siempre que la decisión dependa de vos, intenta elegir restaurantes con opciones saludables y aptas para cuidar la línea. Prueba con la cocina japonesa, vegetariana, peruana o tailandesa: tienen opciones muy ligeras, bajas en calorías y saludables. 
Si no te queda más remedio que ir a un restaurante con auténticas bombas calóricas, intenta ir un poco saciada de casa para comer menos cantidad. Aunque recorda, ensaladas hay en casi todos los restaurantes a los que vayas. Elige la más saludable entre las opciones que se te ofrezcan y come media porcion de otro plato para equilibrar.

10. Ojo con el alcohol
Una copa de vino al día es muy saludable. Por eso, aunque estés a dieta no tienen por qué rechazar una copita en la cena.

En cualquier caso, debes tener en cuenta que una dieta es una buena opción para un caso puntual en el que quieras perder un poco de peso, pero si queres realmente llevar una vida saludable y verte bien, lo mejor es tener una alimentación equilibrada donde compenses los excesos (de los restaurantes por ejemplo) con otras comidas o cenas más ligeras y donde hagas deporte al menos tres veces por semana.

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